¿Cuál es la amenaza del Estado Islámico (IS) a la iglesia en todo el mundo?

Mientras el Estado Islámico está causando estragos en Siria e Irak, sus ambiciones no terminan ahí. Además, la mayoría de los líderes mundiales comentaron que ésta es la amenaza más grande que están enfrentando. Pero, exactamente ¿Cómo encaja el estado islámico en el panorama mundial en cuanto a que los cristianos viven bajo presión por su fe?

1. ¿Qué es el estado islámico (IS)?

El estado islámico (IS) es un grupo de militantes sunitas, el cual ha establecido un califato, auto-proclamado, a finales de junio del 2014. El grupo proviene de otros grupos radicales formalmente asociados a Al-Qaeda y tiene como fin establecer una forma estricta de la Sharia en su estado. De acuerdo con el Observatorio de los derechos humanos sirio con sede en Reino Unido, el estado islámico cuenta con 50,000 militantes en Siria y 30,000 en Iraq. Muchos de los militantes de IS son de la región, pero por ejemplo, un estimado de 11,000 a 12,000 yihadistas, se dice, han llegado a Siria desde el extranjero, de los cuales acerca de 3,000 son de países occidentales, según el Grupo Soufan con sede en New York y el Centro Internacional para el Estudio de la Radicalización con sede en Londres.

Especialmente después de la declaración del califato, el número de yihadistas extranjeros aumento considerablemente, es lo que dicen los expertos.

2. ¿Cómo encaja el estado islámico en un proceso de islamización global?

El estado islámico no es solo un extraño “lobo solitario”. Esto es una parte integral de una sombra islamista bien establecida. Esta sombra islamista conecta hacia los principales grupos islámicos, quienes abrazan los mismos conceptos claves, a pesar de que a menudo no desean ponerlos en marcha al extremo. Eso es lo que hace demasiado peligroso al estado islámico.

El estado islámico es un típico ejemplo de “Opositores Violentos”, la expresión más radical del islamismo.

El islamismo puede ser definido como “las formas de la teoría y práctica política que tiene como objetivo el establecimiento de una orden política islámica en el sentido de un estado cuyos principios gubernamentales, instituciones y sistema legal se deriven directamente de la Sharia”.

Los “Opositores Violentos”, en ocasiones llamados yihadistas, son redes y personas que, a menudo se vinculan o son inspirados por Al-Qaeda, la manera de alcanzar sus objetivos son el rechazo a la participación en el sistema democrático y el uso de violencia extrema.

Las otras dos expresiones del islamismo son los “Opositores no Violentos”, como los Salafistas (grupo sunita que quiere regresar a los orígenes del Islam), y los “Participasionistas”, como los Hermanos Musulmanes (inculcar el Corán y la Sunna).

Según Lorenzo Vidino, investigador del centro de estudios de seguridad ETH Zurich, los “Opositores No Violentos”, son personas y grupos como los Salafistas y el grupo Hizb ut-Tahrir (partido de liberación), los cuales rechazan abiertamente la legitimidad de algún sistema gubernamental que no esté basado en la ley islámica, pero lo que no hacen, al menos abierta y públicamente, es abogar por el uso de la violencia para alcanzar sus objetivos.

Lorenzo Vidino ve que “en la parte inferior de la pirámide islamista, está el componente más importante del islam político en Europa: los Hermanos Musulmanes y otros movimientos islámicos “Participasionistas”.

Los “Participasionistas” son grupos y personas los cuales se añaden a las filas del islamismo para abogar por la interacción con la sociedad en general, tanto a nivel micro, a través del activismo base; y en el nivel macro, mediante la participación en la vida pública y el proceso democrático”, explica Vidino. “A diferencia de los Opositores”, dice, “estas organizaciones han decidido conscientemente en evitar la confrontación innecesaria y han optado por una política inteligente y flexible de compromiso con el establecimiento europeo.

Así que mientras tenemos que reconocer al estado islámico, como “Opositores Violentos”, se encuentran en un extremo de la sombra islámica, esta sombra se extiende desde allí hasta los grupos “participasionistas”, que son identificables dentro de las sociedades democráticas europeas y occidentales.

3. ¿Cómo encaja el estado islámico desde la perspectiva de los cristianos que viven bajo presión por su fe en todo el mundo?

El régimen del estado islámico es la expresión posiblemente más fuerte del extremismo islámico, el cual es el “motor” global de la mayor parte de la persecución. Toda persona bajo este régimen, es sometida a una aplicación absoluta de la Sharia. Esto es a través del uso de la violencia excesiva, que los seguidores creen que es legal dentro del Corán.

La evolución del patrón de persecución impulsado por IS ha sido típico del extremismo islámico, aunque se desarrolló muy rápido. Los altos niveles de presión son típicos para los cristianos (y otros grupos musulmanes) en todas las áreas de la vida diaria y los extremadamente altos niveles de violencia. Una vez que IS se ha establecido, el alto nivel de violencia debería, en teoría, caer por que cristianos han sido asesinados, han huido o han firmado un contrato “dhimmi”, por el que pagan un “impuesto de protección” y son tratados como ciudadanos de segunda clase.

El contrato es una parte integral de la tradicional ley islámica, “la ley Sharia”, que se remonta a la época medieval y exigiendo a los no musulmanes, en este caso los creyentes cristianos, a pagar dinero por protección y solo permitiéndoles la reunión de culto en las iglesias.

Bajo el contrato “dhimmi”, las expresiones públicas de la fe cristiana no son permitidas. Esas prohibiciones incluyen: bodas cristianas y procesiones funerarias; el toque de las campanas de la iglesia, orar en público y la lectura de las escrituras en voz alta a medida que una musulmán escuche; símbolos cristianos, como cruces, no se pueden mostrar abiertamente; monasterios e iglesias no pueden ser reparados o restaurados independientemente si el daño fue colateral o intencional; y a los cristianos no se les permite hacer comentarios ofensivos en cuanto al islam o al los musulmanes. El contrato “dhimmi” también obliga a cumplir un código de vestimenta islámica, como el uso del velo en las mujeres, y las regulaciones dietéticas y comerciales, incluyendo la prohibición del alcohol.

Sin embargo los musulmanes que se convierten al cristianismo, deben ser asesinados indudablemente.

Continuará.

Fuente: Open Doors

 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo 7. europa y oriente medio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s