1. EN BUSCA DE SU CORAZON...


Entender el concepto de unidad que existe a través de la Biblia nos ayuda a comprender de una manera completa el plan de Dios para la humanidad. La falta de ver la Biblia como un libro completo nos ha llevado a través de los años a tener un concepto erróneo del enfoque que debemos de tener cuando estudiamos la palabra de Dios. Cuando dividimos su lectura en Antiguo y Nuevo Testamento sin enfatizar en su interacción,  o enfatizar en ciertas partes con interpretaciones propias, perdemos el panorama completo como Dios quiere que veamos en las escrituras.

Los hechos y circunstancias que encontramos en el Antiguo Testamento son la preparación de los acontecimientos que encontramos en el Nuevo Testamento, el anuncio y espera que se tiene durante cientos de años se hace realidad con la persona de Cristo Jesús. El saber que el Todopoderoso Dios se despoja de su deidad y toma un cuerpo humano para cumplir con el mensaje de redención para la humanidad, es el acontecimiento más maravilloso  para la humanidad.

            El hecho de que Dios, en la persona de un Cristo sin mancha, viene a pagar por el pecado del hombre como parte de su creación, es la culminación máxima, para todos aquellos que sin merecerlo alcanzaríamos misericordia, perdón y redención. Cristo Jesús en diferentes oportunidades hace énfasis en la importancia de los escritos antiguos, estos son la base para todo lo que el vino a cumplir en la tierra. Jesús hace énfasis en más de una ocasión de que Él era el cumplimiento de las escrituras. Es maravilloso pensar que Jesús se sujeto a ellas ya que eran la voluntad del Padre, sabiendo de antemano lo que vendría para que esa voluntad fuera cumplida. Vemos como el día de su aprensión declara a aquellos que le seguían y querían “protegerlo” lo necesario que todas las cosas se dieran como ya estaban predestinadas Mateo 26.51-55 Y he aquí, uno de los que estaban con Jesús, extendiendo su mano, sacó su espada, e hiriendo a un siervo del sumo sacerdote, le cortó su oreja. Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán.  O ¿piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y Él me daría más de doce legiones de ángeles? ¿Pero cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga? En aquella hora, dijo Jesús a la multitud: ¿Como contra un ladrón habéis salido, con espadas y palos para prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis. Pero todo esto es hecho, para que se cumplan las Escrituras de los profetas.

La presentación que hace Jesús en Juan 17 al cumplimiento de las escrituras por medio de la relación y obediencia al Padre manifiesta el significado profundo de comprender la unidad de las escrituras.  Es por eso que sabemos que el sacrificio de Cristo Jesús era necesario, esa era la única forma destinada para funcionar en el plan redentor de Dios para la humanidad, no existía ningún substituto para el plan redentor de Dios. Debemos estudiar la Biblia y presentarla con el fin de hacer conciencia en nuestras vidas y en la iglesia que debemos tener un encuentro con el Dios de la Biblia en su contexto completo. Conocer y entender esto es vital en poder comprender el plan de Dios en una manera integral. Es nuestro deber proveer a nuestra familia en la carne y en el espíritu, canales que faciliten el poder entender ese deseo redentor manifestado a través de la Biblia.

Debemos de esforzarnos porque nuestra prioridad como creyentes sea el conocimiento de Dios, para así entender nuestra razón de ser. En  la sagrada escritura encontramos la manifestación total de Dios, desde los primeros versos encontramos características innatas de Dios. La forma en que se manifiesta a través de su palabra nos describe quien es Él. Así como de la misma forma conocemos el carácter de alguien por sus frutos, de la misma manera al estudiar profundamente las sagradas escrituras conocemos el carácter de nuestro Dios y en este proceso logramos entender más de su propósito para nuestra vida.

 La naturaleza humana siempre será retarse así misma. Durante el transcurso de los últimos 100 años hemos sido testigos del desarrollo físico y mental que la mayoría de atletas en sus diferentes especialidades han tenido. El ciclo olímpico que esta por concluir durante los siguientes días y nos tendrá a todos aquellos que nos emociona el deporte, sentados las veces que se pueda, frente al TV siendo testigos de grandes proezas físicas con el propósito de conseguir un nuevo record mundial, una codiciada medalla olímpica que levantara al atleta a ser lo mejor de lo mejor en su especialidad y que además será una muestra mas de la capacidad ilimitada que  tenemos. Más rápido, más alto, más fuerte, el lema olímpico de los antiguos griegos que hasta la fecha despierta una pasión por llegar donde nadie ha llegado probando no solo el esfuerzo sino la tenacidad de aquellos privilegiados que lo logran. La motivación de llegar a lugares inalcanzables es una característica que Dios mismo puso en nuestros corazones, Dios creo al humano con esa llama que al convertirse en pasión nos ha llevado a descubrir cosas antes no imaginables. De la misma forma Dios desea que su pueblo sea motivado con una pasión que nos lleve a conocer siempre mas de El, muchos nos hemos quedado en una experiencia agradable con respecto al conocimiento de Dios pero que con el transcurso de los años se a adormecido  y no nos permite descubrir y disfrutar el deseo que Dios tiene para cada uno de nosotros y la magnitud del amor que mueve Su corazón por nosotros.

 

                El lema olímpico habla de un reto personal hacia una motivación física, pero Pablo en referencia a conocer el amor de Cristo  lo describe así “para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos, cual sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura Efesios 3.17_18. Que reto mas maravilloso nos presenta Pablo, nos lleva a darnos cuenta que individualmente y como iglesia tenemos un llamado muchos mas emocionante de lo que los griegos plantearon, Cristo mismo habitando en nuestros corazones es la motivación necesaria para que busquemos siempre llegar a comprender la magnitud en todas sus formas del amor de Dios.  Que nuestras circunstancias no nos alejen del llamado que tenemos de explorar el amor de Dios, aunque sea difícil procesarlo pero la Biblia dice que tenemos la capacidad de hacerlo, dejemos que sea Dios que guié el camino y oremos para que esa pasión este en nuestros corazones y podamos cumplir el deseo de Dios manifiesta mas adelante en el verso 19 “para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios” se cumpla.  Dios es un Dios de plenitud que desea derramar todo su amor en nuestras vidas, familias e iglesias y  que como un Padre amoroso desea que nosotros sus hijos lleguemos más allá de lo que imaginamos.   ver articulo – para imprimir 

 

En Lucas 2.25-39 se cuenta de la presentación de Jesús en el templo. Se vivía un tiempo en el que las profecías de los antiguos profetas se hacían realidad en el niño Jesús. En Jerusalén se encuentra Simeón hombre de Dios que había recibido por medio del Espíritu Santo la palabra de que no moriría sin ver en vida al Mesías. El niño es llevado al templo y Simeón profetiza sobre el. Aquí se habla de Ana quien es una profetiza que queda viuda en su juventud y que en lugar de unirse en matrimonio decide permanecer y servir en el templo “36 Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido siete años desde su virginidad, 37 y era viuda hacía ochenta y cuatro años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones”.  La edad promedio en una mujer para unirse en matrimonio es ese tiempo era de 17 años, según se menciona estuvo casada por 7 años antes de enviudar lo cual nos hace ver que en el momento en que Jesús y su padres llegan al templo ella tiene aproximadamente 60 años sirviendo en el templo.      

 

Ana es una mujer asombrosa, durante 60 años estuvo orando y ayunando con su corazón siempre con el deseo y la expectativa de que sus ojos pudieran ver algún día al  Mesías. Su corazón anhelaba la presencia de Dios, vivía día y noche con un mismo fuego en su corazón, estaba en la casa de Dios, había dispuesto su vida a ser un aroma fragante delante de Su presencia. La pasión que motivaba su corazón me impacta, te has puesto ha pensar ¿Quién mantiene un mismo deseo por tanto tiempo? ¿Qué dura tanto ahora en nuestros días? ¿Donde quedo la música disco de los 70’s? ¿Donde esta la moda punk de los 80’s? ¿Donde esta el peace and love de los 60’s? ¿Donde están las grandes ideas del socialismo de antes? piensa en algo que haya sido novedoso y verás que fácilmente lo puedes agregar a la lista. Ella por el contrario mantiene un encuentro permanente con Dios y no importando sus circunstancias ni la seguridad plena de que sus ojos verían al Mesías, mantuvo siempre su corazón en la promesa de las escrituras, su deseo de esperar al Mesías mantuvo su vida en una constante preparación para el día de su encuentro, su motivación de esperar en El provenía del mismo corazón de Dios que anhela tener un encuentro con ella …por que es Dios el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad filipenses 2.13.

 

Dios le ha dado eternidad a nuestros corazones y mantiene el deseo ferviente de que tengamos un encuentro con El. Debemos saber que nuestras circunstancias y cualquier actividad en que nos desenvolvamos tanto en el presente como en el futuro son solo la plataforma que Dios nos ha dado a cada uno para desarrollar un lugar de intimidad y preparación para tener un encuentro con El. Debemos humillarnos delante de Dios y pedirle que profundice nuestra fe, que sea El quien provoque el deseo en nuestros corazones de amarle más, mientras mas busquemos y profundicemos en su palabra mas conoceremos de Su corazón y más seguros estaremos en nuestros corazones ya que estaremos poniendo nuestra confianza en un Dios eterno. A Ana le funcionó mantuvo su corazón durante mas de seis décadas con un mismo deseo, la esperanza por medio de la fe de que sus ojos algún día verían al Mesías. ¿Está tu corazón anhelando su segunda venida? El volverá, tenlo por seguro.

 

 

Juan el discípulo amado, es sin lugar a dudas un personaje digno de los estudios y libros que se han publicado. Su deseo incansable de siempre buscar más de Jesús lo llevo a ocupar un lugar especial en Su corazón, formando en Juan un pilar para la iglesia, así como también  una pieza fundamental en la expansión  del evangelio. Mucho se ha escrito del por que aparte de las cuatro mujeres que estaban con Jesús a la hora de su muerte, Juan es el único discípulo que estaba con El, independientemente de lo mucho que se pueda hablar del tema, se puede notar que había un vinculo mucho mas fuerte que lo unía a Jesús, existía entre ambos una profunda relación personal y afecto mutuo que llevo a Juan estar presente en la agonía de su muerte sin temor a lo que pudiese suceder.

Jesús, en medio de su sufrimiento, en un momento de amor, compasión y responsabilidad hacia su madre, establece entre Juan y María  el vínculo de madre  e hijo. Es tanto el nivel de confianza que Jesús, como un buen hijo hasta su muerte, encomienda el cuidado de su madre a Juan su discípulo amado. Jesús descansa en saber que Juan es el apto para sustituirle en el amor y cuidado  a su madre. Que privilegio saber que el resultado de ese amor y búsqueda brindado siempre por Juan, fue correspondido en la confianza que Jesús le brindo. “Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien el amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí a tu hijo. Después dijo al discípulo, He ahí a tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa” Juan 19.26-27. El anhelo que siempre existió en el corazón de Juan fue algo constante en su vida, su devoción y entrega a la obra siempre tuvieron como base esa relación que se cimentó y creció durante esos años de aprendizaje con su Mesías. Su caminar, madurez pero sobre todo su cercanía al corazón de Dios durante toda su vida, fueron posiblemente las razones de mas peso del por que a Juan en su vejez estando el isla de Patmos “por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo” Apocalipsis 1.9  recibe la revelación asombrosa por medio del Espíritu  de lo que ha de acontecer, que privilegio mas maravilloso para Juan que el Dios mismo le encargara el poder describir su plan para la consumación de todas las cosas y como será la eternidad, es esto el resultado de una vida en constante intimidad basada en el reconocimiento de Juan hacia  Dios.

De la misma forma Dios anhela el poder compartir y revelar la profundidad de su corazón, esta en nosotros y nuestra búsqueda por medio del conocimiento Dios a través su palabra, la que permitirá  que seamos bendecidos con recibir los secretos de su corazón.  “las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre” Deuteronomio 29.29. ver articulo – para imprimir

 

 

 Para muchos es cuestión de solamente de un trámite, otros simplemente la usamos como identificación, para muchos es un estatus y para algunos la forma en que nos distinguimos ya sea dentro de la sociedad o la iglesia, pero no cabe duda que el titulo o función que realizamos tiene cada día mas importancia por el simple hecho de que nos identifica, “nos ubica ante los ojos de los demás” y resume en un par de palabras lo que somos. Es interesante notar que existió un hombre, pescador desde su infancia, que fue llamado para vivir durante tres años al lado del hombre que con su palabras y amor no solo revoluciono al mundo sino que  también  tomo tiempo para revolucionar su corazón. La vida de Juan el Apóstol, es un llamado a la intimidad y seguridad que Dios desea para cada uno de nosotros. Durante el evangelio de Juan, escrito por el mismo, se menciona cinco veces en tercera persona, la carta de presentación,  la forma en que el deseaba ser conocido, Juan se menciona a si mismo como “el discípulo que Jesús amaba”, esta afirmación va mas allá de cualquier gloria humana, esta cimentada no solo en la seguridad que tenia en Jesús sino también en la respuesta de amor  que recibía de El.

                Juan siempre fue motivado por un ferviente deseo de amar a Jesús y estar cerca de El, cuando en Marcos 10:35-40 de una forma talvez inmadura le pregunta a Jesús junto con su hermano si les  podía ser concedido que se sentaran el uno a su derecha y el otro a su izquierda, nos muestra no solo el entendimiento que tenia en Jesús como su Mesías y su gloria venidera sino también la inquietud de su corazón de  querer siempre estar a su lado. Varias facetas de quien era Juan son expuestas en el transcurso de los cuatro evangelios, pero sin duda el nivel de relación personal que busco siempre tener durante esos tres años con Jesús, transformaron su vida y le dieron la seguridad de saber quien era en Dios. Es por eso que sus palabras en 1 Juan 4.10 “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que El nos amó a nosotros, y envío a su Hijo en propiciación por nuestros pecados” brotan de un corazón que experimento el regalo de ese amor y que tuvo siempre como meta la búsqueda del mismo.

                Que regalo mas grande el poder estar sentado en el lugar de honor en la ultima cena, recostado al lado de Jesús, compartiendo las ultimas horas antes del mayor regalo de amor que el o cualquiera de nosotros haya podido recibir. La relación de Juan el Apóstol con Jesús estuvo basada en el amor y entendimiento de saber quien era El y creció por medio de la búsqueda incansable de llegar a ocupar un lugar especial en Su corazón, oremos para que ese deseo de siempre buscarle no importando cual sea nuestra condición siempre este en nosotros. Los dos días más importantes en la vida del hombre son, el día que nace y el día en que comienza a entender la razón del por que.    Continuara…

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Es digna de apreciar la relación que Jesús tenia con el Padre mientras se encontraba en la tierra. Jesús siendo parte Dios conocía la razón por la cual había venido, sabia que la paga por nuestros pecados seria su vida misma. Pero en innumerables ocasiones los evangelios mencionan que Jesús apartaba tiempo para orar alejado de las multitudes y de sus propios discípulos. En la mañana Marcos 1.35, en la noche Marcos 6.46-47, en completa soledad Lucas 5.15-16, durante toda la noche Lucas 6.12 y en muchos otros momentos, las escrituras dejan claro que existió siempre una constante comunicación con el Padre; no era algo esporádico, sino mas bien  una necesidad que le llevaba a “apartar” tiempos específicos para orar. Si no “había nada que el no supiera” y “conocía hasta los pensamientos e intenciones del corazón de los que le rodeaban”, es claro que sus tiempos de oración no estaban enfocados en los acontecimientos diarios que le rodeaban.

 

Jesús nos habla con su ejemplo que el propósito final de la oración es la intimidad, su deseo siempre fue buscar intimidad y reposo en el Padre. En Hechos 17.27 encontramos la invitación “para que busquen a Dios” la cual nos hace participes a una relación personal en la cual podemos depositar todo lo que somos. Cuando clamamos y El responde nuestro clamor, somos impactados al saber que cuando levantamos nuestra voz, El escucha en los cielos. La revelación que Dios efectivamente nos escucha despierta amor en nuestros corazones. Muchas veces hemos clamado por mucho tiempo esperando una respuesta y esta tarda en llegar, pero cuando es Su tiempo, El da una respuesta a cada una de nuestras oraciones. Este proceso es necesario por que Dios desea que nuestro “lugar de oración”  se convierta en nuestro “lugar de encuentro e intimidad”. Nuestro corazón crece en el lugar de intimidad al presentar nuestro clamor y lavar nuestros corazones con su palabra.

 

El ingrediente clave en este proceso es la perseverancia, cuando Dios promete algo, El lo cumple. El comienza a dar y transformar nuestra vida en lo que El tiene preparado para nosotros, pero regularmente no en nuestro tiempo. Dios mismo le da la paz a nuestro espíritu, pero luchamos en contra de nuestra alma, para mantenernos en el proceso de “aprender a cultivar una vida de intimidad”.  Dios tiene promesas en su palabra para aquellos que perseveran, el responde nuestro clamor, aunque pasemos tiempos en que creamos que no es así. “Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredaran las promesas” Hebreos 6.12-12. Dios habla de que heredamos las promesas a través de la fe y la perseverancia, nuestra alma siempre ira en contra de esperar en Dios, pero el deseo voluntario de esperar en El, abrirá la puerta para vivir una vida en constante búsqueda por su presencia. “Por tanto, Jehová esperara para tener piedad de vosotros, y por tanto, será exaltado teniendo de vosotros misericordia, porque Jehová es Dios justo; bienaventurados todos los que confían en El.” Isaías 30.18. Dios tiene gracia con nosotros y desea que seamos transformados a lo que El nos ha llamado, su corazón es darnos mucho más de lo que pedimos y si somos perseverantes desarrollaremos una vida de completa dependencia e intimidad con El. De la misma manera el deseo de Dios es hacer participe a su iglesia en su propósito para este mundo, pero lo quiere hacer con aquellos que estén dispuestos a desarrollar una vida de intimidad constante con El.

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Pensar que la mayoría de salmos se escribieron en momentos en que David estaba siendo perseguido en el desierto es algo que siempre me ha llamado la atención, ¿que cualidades tenía este hombre que fue ungido aun siendo un muchacho que pastoreaba las ovejas de su familia?  1 Samuel 16.13 habla de como Samuel lo unge en medio de sus hermanos y de cómo desde ese momento el Espíritu de Jehová viene sobre David; pensemos por un momento, solo imaginémonos esta situación y seamos sinceros …quien en esta situación se imaginaria que su vida iba ser seguida de acontecimientos extraordinarios… pero después de que David es ungido hasta que llega a ser rey de Israel pasa por una serie de situaciones que prueban y afirman su amor y fidelidad a Dios, siendo leal a un hombre que aunque procura matarlo, ”era el ungido de Jehová”, y como tal, estaba investido de una autoridad contra la que él no iba a atentar.

 

La historia del corazón de David no comienza desde el momento que es ungido, ese momento es solo la confirmación de lo que Dios ya había visto en él desde hace mucho tiempo atrás, en 1 Samuel 13.14 después que Saúl desobedece a Jehová y El le desecha; le dice el profeta Samuel  a Saúl…“Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón”. No existen palabras ni tampoco nada de lo que David pudo realizar como rey, que se comparan con el privilegio de escuchar esto. Cada uno de los salmos escritos por David, su profundidad, dulzura, firmeza, anhelo y suplica provienen definitivamente de un corazón que estaba enamorado de su Dios.

 

Era increíble pensar, aun para su propio padre, que aquel muchacho pastor de ovejas algún día llegaría ser el rey que marcaría la historia de su pueblo y de cuyo linaje iba a venir él Cristo. La verdadera historia de amor comenzó en aquellas campos donde este pastor conoció el verdadero valor de la adoración, solo alguien que derramo muchas noches su corazón y sus lagrimas delante del corazón de su Dios estaba preparado para todo lo que venía en el futuro. David es un gran hombre digno de admirar, no tanto por sus obras como rey o su fidelidad a Saúl, sino su corazón radical por amar a Dios, Salmo 27:4 dice “Una cosa he demandado a Jehová y esta buscaré; que este yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida”, ese fue siempre su corazón no importando su posición, pastor, fugitivo, rey, conquistador o libertador, su vida se baso en el anhelo de estar en la presencia de Dios siempre, nunca nada de lo que hizo fue mas importante que su amor y fidelidad a Dios. En este momento se esta escribiendo la historia de amor de tu vida, no importa lo que estés haciendo dentro o fuera de la iglesia, ¿está tu historia basada en la necesidad de encontrarte con tu Dios?, su razón al crearnos es que le adoremos en espíritu y verdad, no importando lo que hagamos el anhela que derramemos nuestros corazones en su presencia y buscar permanentemente, el anhelar un encuentro con El. En lo profundo de nuestros corazones esta el deseo de su presencia, de encontrarlo y adorarle, para eso fuimos creados. Ahora es el momento para que nuestra prioridad, nuestro deseo y nuestro anhelo sea estar en su presencia… “Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo.” Apo. 3:20.

Lo que pensemos sobre quien es Dios y lo que pensemos sobre nosotros mismos definen en gran parte nuestro caminar en Dios. La forma en que vivimos y cuanto alcancemos de lo que tiene Él preparado para nosotros, depende directamente sobre la claridad que tengamos sobre estos dos conceptos. Dios anhela que en el transcurso de nuestra vida cristiana, maduremos en nuestro conocimiento y amor, con el propósito que podamos acércanos a El y reflejemos su luz. Su deseo es comunicarse con su pueblo y extender su amor hacia nosotros, pero esta en nosotros estar dispuestos a que Él quite todas las impurezas que nos estorban para poder disfrutar de una relación plena con Él. Mientras más conocemos de Dios por medio de su palabra y dejamos que esa palabra transforme nuestra vida, nuestra relación crecerá y podremos ser vasijas útiles para recibir lo que el quiere para nosotros, con el propósito que vivamos de acuerdo a su plan para nuestra vida y que afectemos para bien nuestro entorno.

          Lo que pensemos sobre quien es Dios, afectará como nos presentamos delante de Él, cuan dispuestos estamos a que toque todas las áreas de nuestra vida y como confiamos en lo que está por venir. Son estas tres áreas las que darán a nuestra vida el fundamento de cuan profundo llegue a ser nuestro conocimiento y experiencia en Dios. La Biblia nos habla en Génesis 4 sobre Caín y Abel y la ofrenda que presentaron a Dios. La ofrenda de Caín no era una ofrenda mala, era una ofrenda que no estaba conforme a lo que Dios esperaba de él, es evidente que Abel tenía una relación con Dios que lo llevó a presentar lo que agradaría a Dios. Lo que pensemos sobre nosotros mismos, afectará la forma en que nos desenvolvemos y la actitud que tendremos en todas las áreas de nuestra vida. El concepto que tenemos de nosotros mismos depende de la búsqueda, conocimiento y experiencias en y con Dios, al dejar que sea el quien defina realmente quienes somos y la parte que nos corresponde en su Reino. 1 Pedro 2.9 “declara que somos pueblo escogido, real sacerdocio, nación santa y pueblo adquirido”. Pero ¿Conocemos realmente el significado de estas cuatro declaraciones?  ¿Vivimos nuestra vida de acuerdo a ellas? ¿Estamos dispuestos a dar los pasos necesarios para ir en busca de ellas? Como humanos es imposible ir en pos de ellas y cumplirlas según nuestras fuerzas, pero con Dios y su Santo Espíritu en nosotros es posible  que conozcamos y experimentemos poder llegar a vivir vidas encaminadas en estas cuatro maravillosas verdades. Tener un concepto equivocado o no completo de quien es Dios y quienes somos nosotros ha lastimado nuestra vida y no nos permitirá vivir lo que Dios quiere para el camino de la verdadera libertad. Por lo cual hay razón cuando se dice debemos conocer la verdad, para que esta verdad nos haga verdaderamente libres.  

 
La respuesta a ¿Qué harías si supieras que solo te quedan pocos días de vida? puede exponer sentimientos profundos a cualquiera que se le plantee. ¿A dónde irías? ¿Cómo planearías esos días? ¿A que personas tendrías a tu alrededor? son solo, entre otras, preguntas a las que nos enfrentaríamos  en el momento que esto fuera una realidad. Jesús se encontró ante tales preguntas una semana antes de su crucifixión. Estaba decidido ir a Jerusalén como pago de la deuda de toda la humanidad, ya lo había compartido con sus discípulos sin ellos entender completamente lo que venia por delante. Antes de llegar a Jerusalén, decide ir al pequeño pueblo de Betanía donde vivía Lázaro con sus dos hermanas Marta y Maria, a quienes les tenía un profundo amor Juan 11.5.  María quien le amaba de una forma extraordinaria, sabía que Jesús iba a morir pronto y decide de una forma deliberada, presentar una ofrenda *que los ojos de muchos a primera vista fue un acto de insensatez* que quedaría marcada por siempre y que mostraría un acto de devoción nacido de un corazón con entendimiento y revelación de los acontecimientos  venideros.  El momento llego cuando todos se preparaban para una cena en casa de Simón en honor a Jesús Mateo 26.6-13, Marcos 14.3-9, Juan 12.1-8. Todos estaban compartiendo en la  mesa, cuando repentinamente sin advertencia ni mediar palabra entra Maria impulsada por la pasión de lo que estaba por hacer y rompe un recipiente de alabastro con perfume de nardo *valorado en el salario de todo un año* sobre la cabeza de Jesús, el perfume descendió hasta su pies, Maria cayo rendida de rodillas y con amor hacia alguien que sabia que era la última vez que tendría tan cerca, lava sus pies con sus cabellos. No pudiendo entender tan grande “torpeza” muchos la recriminan del por que “se desperdicia tan preciado perfume de esa manera en lugar de venderlo y darle el dinero a los pobres”.

 Pero Jesús entendiendo el significado eterno de este maravilloso acto les impone silencio “dejadla, ¿por que la molestáis? Buena obra me ha hecho”.  Lo que les dijo Jesús fue ¿acaso no entienden?  los pobres estarán aquí con ustedes la otra semana pero yo no. Maria entiende  lo que se acerca e hizo todo lo que estaba a sus manos para demostrar su amor hacia mí. Ella ha ungido de antemano mi cuerpo antes de la sepultura, esto no se trata del dinero, se trata de una mujer que ha entendido el momento profético en el que me encuentro. Es importante notar que la escritura dice “quebró el vaso de alabastro” impidiéndose ella misma volver a sellar el vaso o reservarse unas gotas de tan preciado perfume; sin reservas ella entrega de una forma total y absoluta su ofrenda a Jesús. En ese momento Jesús establece la vida de María como un ejemplo de entrega y amor hacia El. Es importante notar que María, era una mujer joven y soltera, sin dones distintivos de liderazgo ni ministerio publico, no tenía las tareas ni dones de un apóstol, pero poseía las mismas cualidades del corazón ante los ojos de Dios. De la misma manera Dios busca que no importando el área en que nos desarrollemos, nuestros corazones estén dispuestos a estar siempre en su presencia. No fue casualidad que Jesús se detuvo en Betanía antes de ir a Jerusalén, el sabia que lo que tenia que pasar iba a cambiar radicalmente el futuro de la humanidad y por lo tanto decide compartir sus últimos días con amigos que entendían de una manera mas profunda su corazón.  La clave para sustentar nuestro deseo de estar completamente entregados a Dios se encuentra en tener encuentros continuos que puedan incluso parecer “desperdicio de tiempo” ante los ojos de otros y saber que Dios primordialmente busca la entrega sin reservas a El. 

Por Charles R. Swindoll (Vision para Vivir www.insight.org)  No es un secreto que amo la Biblia.  Me encanta leerla, estudiarla, meditar en lo que dice, y especialmente aplicarla a mi vida.  Uno de los gozos más grandes de mi vida es poder comunicarla. Muy por encima de mis razones para amar la Biblia está la de que es un Libro de esperanza.  Al conocer a los personajes de la Biblia y descubrir como Dios ha trabajado en sus vidas, te das cuenta que hay un mañana, que hay esperanza.  Más allá de los conflictos y dificultades que dejamos atrás, y la maldad en la que nos encontremos en el presente, podremos encontrar esperanza para reclamar las promesas que la Biblia nos ofrece para nuestro mañana.  ¡La Esperanza siempre nos lleva de la mano!En este mes, el énfasis está en “Establecer Una Cercanía Más Intima Con Dios A Través De Tu Devocional Diario y Estudio Bíblico.”  Una de las mejores formas de desarrollar esta intimidad con Dios, es pasando un tiempo significativo en Su Palabra, meditar en ella, estudiarla, y hacerla tuya.  A través de los años hemos aprendido a depender en este maravilloso y confiable maestro Bíblico.  E verdadero crecimiento espiritual sólo sucede nos enfrentamos a Su Palabra en un encuentro personal privado.  Cuando el Maestro nos señala el Camino, nosotros somos quienes debemos tomar la iniciativa de seguir adelante. Para continuar con este modelo, permítanme sugerir tres maneras de incrementar tu cercanía con Dios tomando tiempo para leer y meditar en Su Palabra.

Estúdiala con el corazón.  ¡Enfréntate a las Escrituras con entusiasmo!  El Salmista describe su ansiedad al estudiar los preceptos de Dios.  “   ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! ¡Más que la miel a mi boca!  De tus mandamientos he adquirido inteligencia; por tanto, he aborrecido todo camino de mentira.” (Salmos 119.103-104).

 Acéptala con el corazón.  He vivido lo suficiente como para entender lo mucho que necesito la verdad en mi vida.  Sé que ahora tengo suficiente inteligencia para ser peligroso.  Tengo la suficiente sabiduría humana para saber que no es confiable.  Necesito el sí y el no de Dios.  Su Luz expone mi obscuridad.  Sus receptos afirman mis convicciones.  Su Palabra provee todo eso.

Apréndela con el corazón.  La tradición nos cuenta que las madres del primer siglo enseñaban a sus hijos a orar, “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” (Salmos 31:5).  En los últimos momentos de su vida terrenal, el Señor Jesús repitió la misma Escritura, la cual, lo más probable, había aprendido cuando era niño en el regazo de María.  No conozco otra disciplina que transforme los pensamientos como la de memorizar la Palabra de Dios.  ¡Con cuánta urgencia necesitamos que la verdad envuelva nuestros corazones!

 

 

Si nuestras vidas pudieran ser representadas con pinturas, tendríamos una gama variada de estilos que no alcanzaría la más grande de las galerías para representar la esencia de lo que individualmente somos,  por el hecho que las experiencias van moldeando durante el transcurso de los años nuestro carácter y nos dan un sentir personal de lo que es la vida. Es imposible para la mente humana comprender que Dios ha estado en cada una de estas experiencias aun desde nuestra formación, como escribe el salmista, “Tu me hiciste en el vientre de mi madre” Salmo 139.13. Muchas veces pasamos por alto el cuidado y trato diferente que tiene Dios para nosotros, El conoce nuestros corazones y sabe lo que necesitamos para poder disfrutar en plenitud lo que tiene preparado para cada uno. Después de la muerte de Moisés, Jehová habla a Josue y le da la tarea de llevar al pueblo a la tierra prometida. Esa tierra que había sido prometida a Abram “Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre” Gen. 13.15 estaba a punto de hacerse una realidad “levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo” Jos. 1.2. La tarea de cumplir la promesa dada los patriarcas era depositada sobre los hombros de Josue, un hombre fiel que había estado bajo la sujeción de Moisés, era ahora el llamado por Dios a tomar su lugar y conducir a Su pueblo. 

 La tarea encomendada no seria fácil, pero Josue tenia un corazón de amor y determinación por Dios el cual iba a ser la llama que mantuviera viva la voluntad para su vida. Dios sabiendo de antemano cual era el resultado final de las batallas que habían por venir, no le da  “el plan de ataque”, sino que en una muestra de protección sobre la vida de Josué, le reafirma su respaldo “como estuve con Moisés, estaré contigo, no te dejare, ni desamparare”  1.5 . y le da palabras de aliento “mira que te mando que te esfuerces y seas valiente” 1.9. Es interesante notar que a un hombre que estaba a punto de enfrentar numerosas batallas, se le dice “nunca se apartara de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditaras en el” 1.8. Esta era la forma en que Josue iba a mantener su corazón en sintonía con lo que Dios quería para su pueblo. Josue era un hombre de poder y autoridad, pero el someterse a la ley de Dios iba hacer que de lo que se le había demando fuera un éxito. “no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todo las cosas que emprendas” 1.7. De la misma forma Dios tiene un plan especial y único para cada uno de nosotros, muchas veces consumimos nuestro tiempo queriendo descifrarlo, pero el llamado principal de Dios es como el que le dio a Josué, conocer,  guardar y practicar sus principios y mandamientos. Esto  nos dará la seguridad que Su plan para nuestra vida se cumplirá conforme a Su propósito, así que siempre es un buen tiempo para humillarnos y pedirle a Dios que despierte y mantenga en nosotros el deseo de siempre conocer, amar y obedecer Su palabra. “Vengan a mi tus misericordias, para que viva, Porque tu ley es mi delicia” Salmo 119.77   “Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.” Jeremías 31.33  ver articulo – para imprimir

 

 

La Biblia nos da numerosas ilustraciones de devoción, una de ellas la encontramos en 2 Samuel 23.13-17. David se encontraba en la cueva de Adulam huyendo del Rey Saúl que procuraba matarle. Al mismo tiempo los filisteos estaban venciendo a Israel y habían capturado Belén la ciudad natal de David. Posiblemente era de noche y sufriendo en su corazón como los filisteos estaban tomando la tierra de Israel, David manifiesta con dolor, ¡Quien me diera a beber del agua del pozo de Belén, que esta junto a la puerta! . No dudándolo y sin decir a nadie, tres de los valientes de David, arriesgando sus vidas, irrumpen en el campamento filisteo, sacan agua del pozo y la traen a David para que la beba. Asombrado por su coraje y sintiendo su corazón temblar por el aprecio y lealtad que estos hombres le tienen, David decide no tomarla y la presenta como ofrenda a Jehová.  De todas las historias que se pudieron haber contado sobre los “Valientes de David”, esta ocupa un lugar especial como un acto de devoción excepcional hacia David ya que es una imagen de la devoción que nuestros corazones pueden llegar a tener por Jesús. Para la mayoría la vida presenta docenas de opciones para estudiar, modo de vivir o distraerse y en el deseo de obtener satisfacción y significado a la vida, corremos de un lado a otro, probando un trabajo o una actividad después de otra sin comprometernos la mayoría de veces en una sola dirección. Muchas veces nos pasa lo mismo como cristianos en nuestra vida espiritual, vamos de una enseñanza a otra, o de una iglesia a otra, sin encontrar con en el transcurso de los años algo que le de a nuestra vida un crecimiento permanente a nuestro caminar. Pero el llamado de Dios para su pueblo es de dejar de perseguir ministerios y comenzar a cultivar un corazón que nos lleve a ser devotos a Dios y su palabra. Dios desea que le amemos, a El primeramente, con todo nuestro corazón, toda nuestra alma y todas nuestras fuerzas (Deuteronomio 6.5, Mateo 22.37), Dios desea que seamos personas de un solo propósito.

 

Mientras mas busquemos que El sea nuestro propósito principal, encontraremos Su llenura y pasión por nuestros corazones. Cuando nuestro corazón es lleno por Aquel que realmente conoce nuestras necesidades no existe nada más que pueda capturar nuestra atención, le buscaremos a El solamente, no existirá regreso a aquellas cosas que nos traían satisfacción, ya que todo lo secundario desvanecerá.  Vivimos en un mundo que tiene temor a la devoción. Dios esta buscando corazones que no tengan reservas hacia El, corazones que tengan como principal deseo cumplir el anhelo que estaba en el corazón del salmista “Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré, que éste yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida” Salmo 27.4.  La transformación de nuestros corazones nos llevara a no preguntar más ¿Cuál es el mínimo requerido para mí? ¿Qué recibo a cambio? sino que en lugar diremos ¿Cuánto es lo más que puedo dar? Cuando encontremos la satisfacción de vivir con un solo propósito, no seremos satisfechos con nada menos que este propósito.  La pregunta es ¿Que hizo que estos hombres arriesgaran sus vidas por unos pocos tragos de agua?. No creo que fue el deseo de fama o promoción. Creo que el coraje de estos valientes provenía de un solo deseo, su absoluta *hasta la muerte* devoción hacia David. Su determinación y perseverancia los llevaron a hacer inusuales muestras de valor y lealtad por su irrevocable compromiso con David. Dios busca un pueblo que tenga la misma devoción hacia El, este es nuestro llamado, amar a aquel que nos amo primero y dio TODO por nosotros. ver artículo – para imprimir 

 

Dios camina siempre en la plenitud de la luz, no existe ningún aspecto en Sus palabras o en Sus acciones en las cuales no manifieste por completo su santidad. Es difícil comprender que parte del deseo de Dios para nosotros es que aprendamos y disfrutemos caminar en la misma santidad que lo rodea. Dijo Jesús “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” Mateo 5.48. El creer que esta invitación es ajena a nosotros se debe en parte a que en nuestra naturaleza  existe el pensamiento que nuestra condición humana nos separa de Dios, es importante notar que si Jesús hizo esta afirmación por medio del relato de Mateo, es por que el mismo nos da la capacidad de poder lograrla. Ciertamente el hecho de pensar que la santidad es algo inalcanzable es por el mismo concepto que tenemos de ella.

 

                Caminar en santidad no es cumplir un conjunto de reglas que opriman nuestros corazones, es vivir una vida en constante transformación y acercamiento a El. Dios nos llama a caminar en santidad por que es la forma en que nuestros corazones serán liberados  para conocerle y experimentar la rectitud, paz y el gozo de vivir en su palabra. Dios nos ha dado la capacidad de vivir en intimidad con El  pero es necesario que personalmente vivamos en santidad para disfrutar de esta intimidad. “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, por que ellos serán saciados”. Mateo 5.6 Dios desea que maduremos  en obediencia a Su palabra de acuerdo a Su luz  y que no resistamos que el Espíritu Santo entre en todas las áreas de nuestra vida como en nuestra familia, tiempo, dinero, deseos, relaciones, etc. La madurez espiritual es algo que esta al alcance de todo creyente haciendo decisiones de calidad que día a día nos acerquen más a la santidad a la que Dios nos invita. Dios desea que nuestro amor voluntario hacia El nos lleve a tomar decisiones que manifiesten nuestro deseo de caminar con El  en la luz. Nuestra madurez en Dios se solidificará diariamente cada vez que tomamos la decisión de continuar caminando de acuerdo a su palabra. Al buscar la santidad una y otra vez mostramos que nuestro amor es genuino y no solamente el producto de una emoción  pasajera. “Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna” Santiago 1.4.

               

Cuando fallamos y pecamos en cualquier área,  podemos arrepentirnos y caminar en Su luz de nuevo, sabiendo que el Señor se goza en nuestro arrepentimiento y en el proceso de madurez que tenemos. Cada vez que escogemos voluntariamente caminar en la luz de Dios, estamos dando pasos en su camino de rectitud y justicia en la cual de seguro se goza como un padre enseña a su hijo a caminar. Es motivante para nuestro espíritu saber que tenemos un Dios que desea y se goza en caminar a nuestro lado en santidad. 

  Por un momento imagínate que harías si algún día tuvieras la oportunidad de hacer realidad el viaje de tus sueños, poder visitar aquellos lugares en los cuales siempre has deseado estar, poder ver las ciudades, las playas, los parques y un sin fin de imagines que están grabados en nuestras mentes por medio de fotos, películas o reportajes donde todos hemos fantaseado estar mas de alguna vez, seria sin duda algo que cambiaria nuestras vidas ya que de seguro cambiaria la forma en que percibimos el mundo. Definitivamente el solo hecho de pensar hacerlo realidad nos emociona y transporta nuestros corazones a momentos en que en como nuestra infancia pensábamos que todo era posible y que muchas veces solo nuestra imaginación era el vehiculo necesario para llegar a ahí. Existe algo que tiene el poder de emocionar nuestro corazón mas que este deseo, y es llegar a conocer a Dios por medio de su palabra. La mayoría de cristianos hemos perdido o no hemos tenido el deseo de conocerla y cada vez dedicamos menos tiempo a ella. Parte del dilema radica en la percepción que tenemos de la palabra de Dios, claro sabemos que es útil, pero no tenemos la motivación para leerla. Hemos visto la biblia como “el libro que tiene todas las respuestas”  etiquetándola como “un buen libro, positivo, a veces difícil de entender, con historias bonitas y anécdotas interesantes”, pasando por alto el valor real que tiene. La palabra de Dios manifiesta a través de la biblia, es un mapa del corazón del Dios mismo, ya que escudriñándola, podemos encontrar la comprensión, deseo y amor por nosotros, ya que Su corazón y pasión por la humanidad están derramados en ella.

 La Biblia es un bello libro que nos habla desde Génesis a Apocalipsis de un encuentro entre el Dios mismo y su creación, no es un libro solamente rico en conocimiento, si un libro un rico en conocimiento que tiene como fin una experiencia personal para cada uno de nosotros, la cual nos puede llevar a conocer áreas inimaginables del corazón de Dios. Es por eso que David dice …”cuan dulces son a mi paladar tus palabras” Salmo 119.103., y Jeremías menciona “…y tu palabra me fue por gozo y alegría a mi corazón…Jeremías 15.16. El conocimiento de Dios a través de la biblia no levanta grandes ministerios, sino que transforma y moldea corazones sensibles para estar en sintonía con Dios, los cuales siempre estarán dispuestos a  manifestar de su amor y ser instrumentos para llevar el mensaje de redención que Dios tiene para la humanidad.   “La revelación de tus palabras alumbra; hace entender a los simples” Salmo 119.130 Así que si tuvieras la posibilidad de hacer el viaje de tus sueños ¿dejarías que alguien mas lo hiciera por ti?. ¿te bastaría solo la historia del viaje y las fotos?. Haz el viaje tu mismo no dejes que otros lo hagan por ti, recuerda que los guías puede mostrarte la ciudad, pero tu experiencia personal es la que va a cambiar tu corazón.

C.  ¿CÓMO SEGUIR CULTIVANDO UN AMBIENTE DE GRACIA Y SANTIDAD EN EL HOGAR?

Una vez que hemos establecido el fundamento del Altar Familiar en nuestro hogar, ¿cómo podemos seguir cultivando ese ambiente de gracia y santidad, para atraer la presencia de Dios, y proveer protección?

1c1.Cultivando una actitud de quebrantamiento, de confesión ante Dios y ante los demás (Santiago 5:16).

2.   Limpiando nuestra casa de todo instrumento del enemigo, para que pueda ser la morada de Dios.  El enemigo usa cosas – por ejemplo, peliculas, revistas, ciertos videojuegos – para traer depresión, temor, peleas, enfermedad o accidentes a nuestra casa.  Pídele a Dios que te ayude a ser sensible a su voz para ser guiado por él en lo que tienes que quitar de tu casa.  Si somos celosos en limpiar nuestra casa de la inmoralidad, el ocultismo y la rebeldía que entran por la tele, la música, revistas, y por otros canales, abriremos la puerta a Dios, para que pueda proteger nuestra familia, y para que tengamos más autoridad frente a nuestros hijos (Efesios 5:11; Hechos 19:19).

3.   Llevando una vida de integridad (Salmo 26).  No podemos mentir y creer que estamos siendo íntegros ante Dios y ante nuestra familia (No debemos permitir ni mentirillas, ni medias verdades, ni mentiras “necesarias”).  Si hacemos promesas, debemos cumplirlas.  Debemos ser hombres y mujeres de nuestra palabra, y ser fiables.  No podemos engañar en los impuestos.  Tampoco robar a Dios en nuestros diezmos y ofrendas.  Cuando diezmamos fielmente, estamos siendo obedientes a Dios, reconociendo que todo lo que tenemos viene de él.  Estamos siendo buenos administradores de todo lo que él nos da, y estamos expresando nuestra confianza en él para suplir todas nuestras necesidades (Ef. 4:17-32).

4.   Andando en humildad.  Sacando todo egoísmo de nuestro corazón, para que Dios realmente sea el Señor de toda nuestra vida.  Teniendo un celo por la casa del Señor, no por edificar nuestro propio reino.  Es importante la motivación de nuestro corazón, y los de nuestra casa lo notarán en lo que decimos y hacemos.  Todo lo que hacemos para promovernos a nosotros mismos y para edificar nuestro propio reino es pecado, y no agrada a Dios.  También crea conflicto y malestar en las relaciones en casa y en la iglesia.

5.   Siendo obedientes a Dios (Juan 14:23).  Si nos endurecemos contra Dios en las cosas que nos está diciendo, poco a poco nos vamos apartando de él en nuestro corazón, y le vamos alejando de nuestro hogar.  No podremos cultivar un ambiente de gracia y santidad en el hogar si no estamos siendo obedientes a Dios.  Por lo tanto, respondamos en obediencia al Señor en cualquier área de nuestra vida donde él esté apuntando algo que tenemos que cambiar; sea que nos esté diciendo que tenemos que disciplinarnos en el área de la comida, o que debemos dejar de ver la televisión, o dejar una amistad que está siendo una mala influencia para nosotros.

6.   Tomando un día de descanso cada semana para dedicar más tiempo a la oración y el estudio de la Palabra, y de esta manera ser un ejemplo de alguien que confía en el Señor y depende de él.  En Génesis 6:8 dice: “Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová”.  El nombre Noé (en hebreo Noach) significa “descanso”.  El descanso, entonces, es lo que encuentra gracia, o favor, con Dios – no el activismo; y el descanso es el fundamento para poder andar en la gracia.  En nuestro hogar, debemos ser un ejemplo de descanso y fe en Dios en cada situación.

Hoy puede marcar el comienzo de un cambio radical en nuestro hogar.  Para que se lleve a cabo ese cambio, hagamos un compromiso con el Señor como familia.  Digamos: Padre Celestial, a partir de ahora nos comprometemos a venir ante tu presencia y a tener comunión contigo, como familia, de una manera regular.  Queremos cultivar un ambiente de gracia y de santidad en nuestro hogar, con el deseo de que hagas tu morada entre nosotros.  Muéstranos, Señor, lo que esté impidiendo que tú puedas llenar todo nuestro hogar con tu presencia.  Queremos que tú estés en el centro de nuestra familia. 

B. ¿QUÉ SE PUEDE HACER EN EL TIEMPO DEL ALTAR FAMILIAR?

1.   Alabar al Señor con cánticos y acción de gracias.  Cultivar una actitud de gratitud por las bondades de Dios incentiva la fe.  (1 Tes. 5:18, Fil. 4:6)

2.   Leer un pasaje de la Biblia.  Memorizar versículos juntos y repasarlos; como, por ejemplo, la oración del “Padre nuestro”, Los diez mandamientos, el Salmo 23, o los libros de la Biblia.  (2 Tim. 3:14-17)

3.   Orar los unos por los otros, pidiendo la protección de la sangre de Cristo sobre sus vidas.  (Apoc. 12:11, Efesios 6:10-20)

4.   Pedir la bendición de Dios.  Debemos aprender a bendecir y edificar con nuestras palabras, en vez de maldecir y destruir.  En Efesios 4:29 dice, Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.”  Nuestro hablar en la familia debe ser sazonado con gracia para no abrir ninguna puerta al enemigo.

Cuando oramos, podemos bendecirnos mutuamente usando la bendición de Números 6:24-26: Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.”  También podemos bendecir a nuestra familia con hambre y sed de Dios, y con el deseo de leer su Palabra y asistir a reuniones cristianas.

Aprendamos a bendecir a nuestra familia proclamando sus dones, en vez de decirles todos sus defectos con ira.  Busca al Señor a favor de cada uno de los miembros de tu familia para entender de él cuál es la identidad, el plan y el destino que Dios tiene para cada uno.  Luego declara estas cosas sobre sus vidas, para de esta manera bendecirles y encauzarles en los caminos del Señor.  Por ejemplo: “Hijo, muchos vienen a ti para pedir consejo porque ven en ti el don que Dios te ha dado de consejero.  Cuando tú entregues tu vida a él, podrás bendecir a muchos con este don”.  También Jacob (Génesis 49) bendijo a cada uno de sus hijos y les declaró lo que iban a ser.  Parte importante de la identidad de una persona es el significado de su nombre.  Por ejemplo, “María” significa “amargura”.  Pero en Éxodo 15, Dios convirtió las aguas amargas en aguas dulces.  Así Dios, a través del sufrimiento en la vida de esta persona, volverá la amargura en la dulzura de un carácter manso y humilde, como el de Jesús, que también fue llamado “varón de dolores y experimentado en quebranto” (Isaías 53). 

5.   Pedir perdón los unos a los otros y perdonarse mutuamente (Mateo 18:23-35). La gracia es amor incondicional, es perdón y reconciliación.

Alguien dijo que la mejor manera en que un padre puede expresar amor por sus hijos es amando a la madre de sus hijos.  Cultivemos un ambiente de perdón y amor incondicional con nuestro cónyuge, en primer lugar.

Como padres, no debemos tener miedo de pedir perdón a nuestros hijos, pensando que no nos van a respetar si ven que no somos perfectos.  Si estamos dispuestos a pedirles perdón, será una protección contra la rebeldía en sus vidas, y estarán más abiertos al mensaje del Evangelio (Mateo 5:23,24).  Watchman Nee, un conocido líder cristiano de la China, se convirtió al Señor porque un día su madre le pidió perdón por haber sido injusta con él.  Watchman Nee reconoció el cambio que Dios había efectuado en la vida de su madre, y esto le impactó, al mismo tiempo que le hizo ver su propia necesidad del Señor.

6.   Escuchar a Dios juntos para tomar decisiones.

7.   Animar a todos los miembros de la familia a participar, operando en sus dones, para que entiendan desde una temprana edad cuál es su lugar en el Cuerpo de Cristo, y quiénes son en Dios.  Afirmar su identidad – su llamado en Dios – esto es, su misión y propósito en esta vida.  Es en el hogar donde esto se descubre y empieza a desarrollarse.

8.   Como familia orar por otros.  Es en el hogar y en la oración donde empieza la compasión por los perdidos.  Es aquí donde aprendemos a funcionar como un equipo y a ministrar juntos a favor de las necesidades de otros.

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Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.  Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.  Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.  Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas” (Deuteronomio 6:4-9). Como creyentes, nuestra primera responsabilidad es amar a Dios con toda nuestra vida y con todo lo que somos; entramos en su presencia cada día para cultivar una relación íntima con nuestro Señor.  Al mismo tiempo, tenemos la responsabilidad de pasar el conocimiento de Dios a nuestros hijos y a toda nuestra familia, inspirándoles a buscar a Dios, a tener comunión con él y a aprender a ministrar juntos como familia, para la gloria de Dios y el avance de su Reino en el lugar donde estamos.  Para poder hacer esto, es muy importante que Dios sea el centro de nuestro hogar. 

Nuestro hogar necesita ser la morada de Dios, un lugar que atrae su presencia y donde él se siente cómodo y bienvenido.  Queremos cultivar un ambiente de gracia y santidad en el hogar que invite la presencia de Dios y que provea protección contra los ataques y la influencia del maligno.  ¿Cómo podemos hacer esto?  Hay que empezar con el fundamento, que es el Altar Familiar, o el Culto Familiar. 

A.  ¿CÓMO INICIAR EL CULTO FAMILIAR CON LOS TUYOS?

1.   Arrepiéntete si por tu ignorancia o negligencia has descuidado la vida de oración y la enseñanza de la Palabra en tu hogar.  Pídele perdón al Señor, y pídele su ayuda para poder empezar, o reiniciar.

2.   Pide perdón a tu familia (esposo/a e hijos) por haberles fallado en tu oficio de sacerdote (intercesor), profeta (guía) y pastor.  Ponte de acuerdo con ellos sobre cuándo podéis celebrar el culto familiar juntos.

3.   Puedes empezar orando cada día 10 minutos juntos, y luego un día a la semana tener un tiempo más extenso.  El tiempo depende de la edad de los hijos, y de cuánto los tienes acostumbrados a escuchar y participar en actividades familiares.

4.   Busca un libro o material que te pueda guiar.  Haz partícipe a los demás de las decisiones en cuanto a qué hacer; por ejemplo qué pasajes de la Biblia leer.

5.   No te desanimes si te cuesta empezar o mantener una buena dinámica.  Sigue intentándolo.

6.   Si no todos los miembros de tu familia son creyentes, ora con los que estén dispuestos, y pídele a Dios que te dé maneras creativas de abrirle la puerta de tu casa; como, por ejemplo, dando gracias en la mesa y aprovechando para orar brevemente por la familia, poniendo versículos en diferentes lugares de la casa, poniendo música cristiana, despidiendo a los hijos con un “Que Dios te bendiga”, o diciéndoles que estás orando por ellos en momentos difíciles o de necesidad.

7.   Si no puedes orar con nadie en tu familia, busca un compañero/a de oración para orar regularmente por nuestras familias.

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Poder conocer y experimentar el deseo que Dios tiene por su pueblo, es algo que  revolucionará nuestra vida. Los dos aspectos son importantes en nuestra búsqueda de lo que Dios tiene para nosotros. Algunos hemos llegado a conocer, pero tenemos muchas veces un enfoque que no nos permite llegar realmente a experimentar a Dios y disfrutar del tipo de relación que desea tener con nosotros. Conocer se refiere a poder encontrar por medio de lo que El dejo para nosotros en las escrituras, un camino profundo que nos pueda llevar a conocer los parámetros y lineamientos que Dios nos ha dado para guiar nuestra vida. Principios fundamentales que al aplicarlos nos ayudaran a caminar rectamente, logrando tener una vida ejemplar delante de los hombres y a la misma vez beneficiosa tanto para nuestras familias como para la sociedad. Un ejemplo maravilloso de esto es el pueblo judío, el cual durante miles de años ha seguido los principios de vida establecidos en el antiguo testamento dándoles un resultado extraordinario no solo a través de los años, sino a través de los países (solo después de Estados Unidos, el pueblo judío es el que esta representado en mas países) y las duras pruebas que han tenido (el holocausto, solo por mencionar una de las mas grandes). Un pueblo que ha conocido lo que Dios ha establecido para ellos, tanto en su vida personal, familiar y laboral y que al llevarlo a la practica los ha hecho exitosos en todas partes.

Ahora la razón  más importante de buscar conocer lo que Dios ha dejado para nosotros es que el conocimiento es el canal ha seguir para poder experimentar su presencia. Dios es un Dios de encuentro que desea y anhela una experiencia intima con nosotros, desea que disfrutemos de la calidez de su amor en su totalidad. Se que la alabanza es muchas veces un punto culminante en el cual podemos (si queremos) experimentar  de esa presencia. Pero Dios deseas darnos mas, el nos dio la capacidad de llegar a lugares no imaginables en su presencia, el nos creo con eternidad en nuestros corazones, somos seres eternos creados para vivir en perfecta unidad con Dios, los cuales, desde ya podemos dar pasos para llegar a la profundidad del amor sin medida que Dios puede dar. Tenemos el privilegio de comenzar a escoger en la tierra lo que en la eternidad haremos por amor. Dios ha puesto el deseo de buscarle en nuestros corazones, esa es nuestra verdadera naturaleza; si dejamos que Su conocimiento sea guiado por Su espíritu transformaremos nuestra vida ya que de nuestro ser siempre anhelara ante todo su presencia. “y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en el.”1 Juan 4.16 Dios desea que como individuos, familias e iglesias, adquiramos conocimiento con el deseo de acércanos mas a El, que ese conocimiento, ponga la convicción en nosotros y sea la motivación de todo lo que hagamos.

Adoración es intimidad. Encontramos en Hechos 17:22-27 “Entonces Pablo,  puesto en pie en medio del Areópago,  dijo:  Varones atenienses,  en todo observo que sois muy religiosos; v porque pasando y mirando vuestros santuarios,  hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: Al Dios no conocido.  Al que vosotros adoráis,  pues,  sin conocerle,  es a quien yo os anuncio. El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay,  siendo Señor del cielo y de la tierra,  no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres,  como si necesitase de algo;  pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas. Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres,  para que habiten sobre toda la faz de la tierra;  y les ha prefijado el orden de los tiempos,  y los límites de su habitación; para que busquen a Dios,  si en alguna manera,  palpando,  puedan hallarle,  aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros”. El apóstol Pablo después de ver esa inscripción al lado de ese altar procede a predicarles acerca del Dios no conocido, al que adoraban sin conocerle. Pablo la referencia “no es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo” por que la forma en se adoraba en la antigüedad era para recibir el “favor de los dioses”, para “contentarlos” y “evitar su ira”. Sus templos estaban llenos de imágenes a las cuales rendían ofrenda y tributo, es ahí la razón del reto que les presenta, ¿Cómo puedo adorar a alguien que no conozco? ¿Cómo puedo adorar a alguien que no necesita nada “material e mi?.

La adoración es un acto de entrega tiene que ir madurando con el transcurso del tiempo.  Si adoración es entrega total, confianza y obediencia, como puedo adorar a un Dios con el que no me he relacionado lo suficiente para conocerle. Muchos adoran a Dios sin conocerle. Siendo cristianos que hemos entregado nuestra vida a Dios no tiene un sentido personal de intimidad con Dios. La adoración pública no es intimidad. La adoración pública debe ser un reflejo de la adoración en lo secreto. La adoración intima se da en la intimidad de mi corazón y de mi habitación. Que pensarías de un hombre que en la intimidad nunca le dice a su esposa que la ama, nunca le muestra afecto, de hecho la ignora y la trata mal. Pero en público la trata maravillosamente. Todo tipo de halagos y cariños salen de sus labios cuando la gente los ve. ¿Pensarías que este hombre es un hipócrita verdad? Pensarías que solo pretende para ser visto por los demás. Así suena la adoración pública que no está respaldada por una adoración privada. Dios desea que crezcamos en madures. 

Rom  12:1-2  Así que,  hermanos,  os ruego por las misericordias de Dios,  que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo,  santo,  agradable a Dios,  que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo,  sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento,  para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios,  agradable y perfecta. Cuando sujetamos nuestras vidas a Dios en obediencia, presentamos una ofrenda mas pura delante de Dios, el cual conoce la inmadurez de nuestros corazones y nos ama, pero debemos procurar cada día adorar con nuestra vida así como lo hacemos con nuestra boca. Disfrutar de el gozo de la presencia de Dios en nuestra vidas, requiere de un corazón dispuesto a su presencia Sal 16:11  Me mostrarás la senda de la vida;  En tu presencia hay plenitud de gozo; pero al mismo tiempo debe de traer una responsabilidad real en nuestras vidas que lleve nuestras emociones a una realidad de lo que es su presencia. Sal 24:3   ¿Quién subirá al monte de Jehová?  ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón.

Nuestro corazón debe responder todos los días a esta pregunta con un SI YO ESTOY DISPUESTO, y permitir que sea su presencia la que guié nuestra vida no solo a un encuentro emocional del momento si no a una realidad diaria que nos lleve a madurar en El. 

Entender la profundidad de la adoración y lo que esta representa, abre la puerta a nuestras vidas a poder disfrutar del corazón de Dios y lo que el tiene preparado para nosotros. Podemos observar durante toda la Biblia que TODOS los hombres de fe tenían en común una actitud de reverencia hacia Dios, sus corazones entendían el llamado profundo a reconocer y obedecer la soberanía de Dios sobre sus vidas, la cual marco su destino. Nosotros tenemos la capacidad de encontrar por medio de la adoración nuestra dependencia y camino a seguir, reconociendo la soberanía de Dios y obedeciendo su palabra. Pero la pregunta es ¿Cómo desarrollar un corazón que constantemente  reconozca la soberanía que Dios tiene sobre nuestras vidas? o ¿Cómo desarrollo un corazón de adorador que viva con el anhelo de estar en su presencia?.

Una de la definiciones de la palabra adorar proviene del griego proskuneo que significa “Doblegarse y postrarse ante la presencia de alguien y besarlo” ¿Suena humillante? Realmente no lo es cuando entiendes el principio detrás de esta definición. Cuando nos doblegamos o rendimos a alguien dejamos nuestra voluntad a la otra persona, aceptamos su disposición para nuestra vida. Sal 138:2  Me postraré hacia tu santo templo, Y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu fidelidad;  Porque has engrandecido tu nombre,  y tu palabra sobre todas las cosas.

La adoración es una actitud de nuestro corazón; es reconocer la misericordia y la gracia de Dios para nosotros, es reconocer lo que Dios es y lo que ha hecho por nosotros. Es entender que sin él estaríamos perdidos. En este sentido la adoración es un estilo de vida. Por eso es que el mejor adorador será siempre aquel que reconoce de donde lo sacó el Señor y que sin él está perdido, aquel que recuerda su pasado y sabe que sentarse a la mesa del Señor es un privilegio inmerecido. La mejor adoración siempre brotara de un corazón agradecido. La adoración es una actitud que debe afectar todas las áreas de nuestra vida, por eso es que la adoración es mucho más que cantar. Tal vez haya gente que canta todos los domingos en el lugar donde se congrega, pero nunca ha adorado a Dios. Sal 25:7  De los pecados de mi juventud,  y de mis rebeliones,  no te acuerdes;  Conforme a tu misericordia acuérdate de mí,  Por tu bondad,  oh Jehová. Sal 25:10  Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad,  Para los que guardan su pacto y sus testimonios.

Adoración es rendición total. La palabra adorar también significa ofrendar, y a través de las escrituras encontramos la palabra adoración como sinónimo de la palabra “sacrificio” u ofrenda. En el antiguo testamento la ofrenda más común era la ofrenda quemada. En este tipo de ofrenda el animal ofrecido en sacrificio era consumido totalmente por el fuego, y a diferencia de otro tipo de ofrendas, con ésta, ni el ofrendado ni el sacerdote podían comer de la carne, porque era totalmente consumida. La ofrenda quemada era un tipo del sacrificio que Jesús iba a ofrecer por nosotros. El se entregó completamente por ti y por mí en la cruz (Hebreos 13:11-12). Haciendo referencia a la ofrenda quemada y al sacrificio de Jesús, Heb.13:15  “Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre”. De la misma manera que Jesús se entregó completamente por nosotros, así debemos entregarnos nosotros a la adoración. Jesús dijo que el primer y más grande mandamiento es: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma con toda tu mente y con todas tus fuerzas”. El común denominador en este versículo es “Todo”. Como la ofrenda que era consumida “Toda”, Dios lo quiere todo, Dios quiere un sacrificio total, una rendición total. ¡Esta es la verdadera adoración! 

En la adoración no sólo entrego mi canto, también entrego mi cuerpo, mi voluntad, mi ser entero, todo lo que poseo y lo que soy. El verdadero adorador es aquel que se ha entregado totalmente a Dios, sin reservas, sin medidas. Cuando Dios tiene nuestro corazón lo tiene todo. Cuando Dios no tiene nuestro corazón no puede haber adoración. Por eso Samuel decía: “Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios (adoración) y el prestar atención que la grosura de los carneros” I Samuel 15:22. Dios probó a Abraham para ver si realmente era un adorador, para ver si estaba dispuesto a rendirlo todo. El verdadero adorador lo rinde todo porque confía plenamente en su Señor, por eso puede obedecer en todo. Lo que Dios le pide a Abraham fue: “Ofrece a tu hijo, tu único hijo, al que amas, en sacrificio”.  Muchas personas adoran a Dios solo de labios, pero cuando se trata de rendirlo todo, no están dispuestos. Jesús hizo referencia a este tipo de adoradores cuando dijo: “Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran…” Mateo 15:8-9.  La frase “me honran” en otras versiones se interpreta como “me adoran”. Jesús está diciendo: “No puede haber verdadera adoración si tu corazón está lejos de mí”, es decir, si el corazón está en otras cosas, si hemos rendido nuestro corazón a otras cosas, no puede haber verdadera adoración.

continuara Marzo 7

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