Entender el concepto de unidad que existe a través de la Biblia nos ayuda a comprender de una manera completa el plan de Dios para la humanidad. La falta de ver la Biblia como un libro completo nos ha llevado a través de los años a tener un concepto erróneo del enfoque que debemos de tener cuando estudiamos la palabra de Dios. Cuando dividimos su lectura en Antiguo y Nuevo Testamento sin enfatizar en su interacción, o enfatizar en ciertas partes con interpretaciones propias, perdemos el panorama completo como Dios quiere que veamos en las escrituras.
Los hechos y circunstancias que encontramos en el Antiguo Testamento son la preparación de los acontecimientos que encontramos en el Nuevo Testamento, el anuncio y espera que se tiene durante cientos de años se hace realidad con la persona de Cristo Jesús. El saber que el Todopoderoso Dios se despoja de su deidad y toma un cuerpo humano para cumplir con el mensaje de redención para la humanidad, es el acontecimiento más maravilloso para la humanidad.
El hecho de que Dios, en la persona de un Cristo sin mancha, viene a pagar por el pecado del hombre como parte de su creación, es la culminación máxima, para todos aquellos que sin merecerlo alcanzaríamos misericordia, perdón y redención. Cristo Jesús en diferentes oportunidades hace énfasis en la importancia de los escritos antiguos, estos son la base para todo lo que el vino a cumplir en la tierra. Jesús hace énfasis en más de una ocasión de que Él era el cumplimiento de las escrituras. Es maravilloso pensar que Jesús se sujeto a ellas ya que eran la voluntad del Padre, sabiendo de antemano lo que vendría para que esa voluntad fuera cumplida. Vemos como el día de su aprensión declara a aquellos que le seguían y querían “protegerlo” lo necesario que todas las cosas se dieran como ya estaban predestinadas Mateo 26.51-55 Y he aquí, uno de los que estaban con Jesús, extendiendo su mano, sacó su espada, e hiriendo a un siervo del sumo sacerdote, le cortó su oreja. Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán. O ¿piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y Él me daría más de doce legiones de ángeles? ¿Pero cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga? En aquella hora, dijo Jesús a la multitud: ¿Como contra un ladrón habéis salido, con espadas y palos para prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis. Pero todo esto es hecho, para que se cumplan las Escrituras de los profetas.
La presentación que hace Jesús en Juan 17 al cumplimiento de las escrituras por medio de la relación y obediencia al Padre manifiesta el significado profundo de comprender la unidad de las escrituras. Es por eso que sabemos que el sacrificio de Cristo Jesús era necesario, esa era la única forma destinada para funcionar en el plan redentor de Dios para la humanidad, no existía ningún substituto para el plan redentor de Dios. Debemos estudiar la Biblia y presentarla con el fin de hacer conciencia en nuestras vidas y en la iglesia que debemos tener un encuentro con el Dios de la Biblia en su contexto completo. Conocer y entender esto es vital en poder comprender el plan de Dios en una manera integral. Es nuestro deber proveer a nuestra familia en la carne y en el espíritu, canales que faciliten el poder entender ese deseo redentor manifestado a través de la Biblia.
Debemos de esforzarnos porque nuestra prioridad como creyentes sea el conocimiento de Dios, para así entender nuestra razón de ser. En la sagrada escritura encontramos la manifestación total de Dios, desde los primeros versos encontramos características innatas de Dios. La forma en que se manifiesta a través de su palabra nos describe quien es Él. Así como de la misma forma conocemos el carácter de alguien por sus frutos, de la misma manera al estudiar profundamente las sagradas escrituras conocemos el carácter de nuestro Dios y en este proceso logramos entender más de su propósito para nuestra vida.

En Lucas 2.25-39
Juan el discípulo amado, es sin lugar a dudas un personaje digno de los estudios y libros que se han publicado. Su deseo incansable de siempre buscar más de Jesús lo llevo a ocupar un lugar especial en Su corazón, formando en Juan un pilar para la iglesia, así como también una pieza fundamental en la expansión del evangelio. Mucho se ha escrito del por que aparte de las cuatro mujeres que estaban con Jesús a la hora de su muerte, Juan es el único discípulo que estaba con El, independientemente de lo mucho que se pueda hablar del tema, se puede notar que había un vinculo mucho mas fuerte que lo unía a Jesús, existía entre ambos una profunda relación personal y afecto mutuo que llevo a Juan estar presente en la agonía de su muerte sin temor a lo que pudiese suceder.
Es digna de apreciar la relación que Jesús tenia con el Padre mientras se encontraba en la tierra. Jesús siendo parte Dios conocía la razón por la cual había venido, sabia que la paga por nuestros pecados seria su vida misma. Pero en innumerables ocasiones los evangelios mencionan que Jesús apartaba tiempo para orar alejado de las multitudes y de sus propios discípulos. En la mañana Marcos 1.35, en la noche Marcos 6.46-47, en completa soledad Lucas 5.15-16, durante toda la noche Lucas 6.12 y en muchos otros momentos, las escrituras dejan claro que existió siempre una constante comunicación con el Padre; no era algo esporádico, sino mas bien una necesidad que le llevaba a “apartar” tiempos específicos para orar. Si no “había nada que el no supiera” y “conocía hasta los pensamientos e intenciones del corazón de los que le rodeaban”, es claro que sus tiempos de oración no estaban enfocados en los acontecimientos diarios que le rodeaban.
Pensar que la mayoría de salmos se escribieron en momentos en que David estaba siendo perseguido en el desierto es algo que siempre me ha llamado la atención, ¿que cualidades tenía este hombre que fue ungido aun siendo un muchacho que pastoreaba las ovejas de su familia? 1 Samuel 16.13 habla de como Samuel lo unge en medio de sus hermanos y de cómo desde ese momento el Espíritu de Jehová viene sobre David; pensemos por un momento, solo imaginémonos esta situación y seamos sinceros …quien en esta situación se imaginaria que su vida iba ser seguida de acontecimientos extraordinarios… pero después de que David es ungido hasta que llega a ser rey de Israel pasa por una serie de situaciones que prueban y afirman su amor y fidelidad a Dios, siendo leal a un hombre que aunque procura matarlo, ”era el ungido de Jehová”, y como tal, estaba investido de una autoridad contra la que él no iba a atentar.
Lo que pensemos sobre quien es Dios y lo que pensemos sobre nosotros mismos definen en gran parte nuestro caminar en Dios. La forma en que vivimos y cuanto alcancemos de lo que tiene Él preparado para nosotros, depende directamente sobre la claridad que tengamos sobre estos dos conceptos. Dios anhela que en el transcurso de nuestra vida cristiana, maduremos en nuestro conocimiento y amor, con el propósito que podamos acércanos a El y reflejemos su luz. Su deseo es comunicarse con su pueblo y extender su amor hacia nosotros, pero esta en nosotros estar dispuestos a que Él quite todas las impurezas que nos estorban para poder disfrutar de una relación plena con Él. Mientras más conocemos de Dios por medio de su palabra y dejamos que esa palabra transforme nuestra vida, nuestra relación crecerá y podremos ser vasijas útiles para recibir lo que el quiere para nosotros, con el propósito que vivamos de acuerdo a su plan para nuestra vida y que afectemos para bien nuestro entorno.
Por Charles R. Swindoll (Vision para Vivir
Si nuestras vidas pudieran ser representadas con pinturas, tendríamos una gama variada de estilos que no alcanzaría la más grande de las galerías para representar la esencia de lo que individualmente somos, por el hecho que las experiencias van moldeando durante el transcurso de los años nuestro carácter y nos dan un sentir personal de lo que es la vida. Es imposible para la mente humana comprender que Dios ha estado en cada una de estas experiencias aun desde nuestra formación, como escribe el salmista, “Tu me hiciste en el vientre de mi madre” Salmo 139.13. Muchas veces pasamos por alto el cuidado y trato diferente que tiene Dios para nosotros, El conoce nuestros corazones y sabe lo que necesitamos para poder disfrutar en plenitud lo que tiene preparado para cada uno. Después de la muerte de Moisés, Jehová habla a Josue y le da la tarea de llevar al pueblo a la tierra prometida. Esa tierra que había sido prometida a Abram “Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre” Gen. 13.15 estaba a punto de hacerse una realidad “levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo” Jos. 1.2. La tarea de cumplir la promesa dada los patriarcas era depositada sobre los hombros de Josue, un hombre fiel que había estado bajo la sujeción de Moisés, era ahora el llamado por Dios a tomar su lugar y conducir a Su pueblo.
La Biblia nos da numerosas ilustraciones de devoción, una de ellas la encontramos en 2 Samuel 23.13-17. David se encontraba en la cueva de Adulam huyendo del Rey Saúl que procuraba matarle. Al mismo tiempo los filisteos estaban venciendo a Israel y habían capturado Belén la ciudad natal de David. Posiblemente era de noche y sufriendo en su corazón como los filisteos estaban tomando la tierra de Israel, David manifiesta con dolor, ¡Quien me diera a beber del agua del pozo de Belén, que esta junto a la puerta! . No dudándolo y sin decir a nadie, tres de los valientes de David, arriesgando sus vidas, irrumpen en el campamento filisteo, sacan agua del pozo y la traen a David para que la beba. Asombrado por su coraje y sintiendo su corazón temblar por el aprecio y lealtad que estos hombres le tienen, David decide no tomarla y la presenta como ofrenda a Jehová. De todas las historias que se pudieron haber contado sobre los “Valientes de David”, esta ocupa un lugar especial como un acto de devoción excepcional hacia David ya que es una imagen de la devoción que nuestros corazones pueden llegar a tener por Jesús. Para la mayoría la vida presenta docenas de opciones para estudiar, modo de vivir o distraerse y en el deseo de obtener satisfacción y significado a la vida, corremos de un lado a otro, probando un trabajo o una actividad después de otra sin comprometernos la mayoría de veces en una sola dirección. Muchas veces nos pasa lo mismo como cristianos en nuestra vida espiritual, vamos de una enseñanza a otra, o de una iglesia a otra, sin encontrar con en el transcurso de los años algo que le de a nuestra vida un crecimiento permanente a nuestro caminar. Pero el llamado de Dios para su pueblo es de dejar de perseguir ministerios y comenzar a cultivar un corazón que nos lleve a ser devotos a Dios y su palabra. Dios desea que le amemos, a El primeramente, con todo nuestro corazón, toda nuestra alma y todas nuestras fuerzas (Deuteronomio 6.5, Mateo 22.37), Dios desea que seamos personas de un solo propósito.
Dios camina siempre en la plenitud de la luz, no existe ningún aspecto en Sus palabras o en Sus acciones en las cuales no manifieste por completo su santidad. Es difícil comprender que parte del deseo de Dios para nosotros es que aprendamos y disfrutemos caminar en la misma santidad que lo rodea. Dijo Jesús 
C.
B. ¿QUÉ SE PUEDE HACER EN EL TIEMPO DEL ALTAR FAMILIAR?
“
Poder conocer y experimentar el deseo que Dios tiene por su pueblo, es algo que
Adoración es intimidad
Entender la profundidad de la adoración y lo que esta representa, abre la puerta a nuestras vidas a poder disfrutar del corazón de Dios y lo que el tiene preparado para nosotros. Podemos observar durante toda la Biblia que TODOS los hombres de fe tenían en común una actitud de reverencia hacia Dios, sus corazones entendían el llamado profundo a reconocer y obedecer la soberanía de Dios sobre sus vidas, la cual marco su destino. Nosotros tenemos la capacidad de encontrar por medio de la adoración nuestra dependencia y camino a seguir, reconociendo la soberanía de Dios y obedeciendo su palabra. Pero la pregunta es ¿Cómo desarrollar un corazón que constantemente


