www.federe.com (MARRUECOS, 11/03/2010) Mientras en la cumbre bilateral de Granada, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, reclamaba al Gobierno de Marruecos respeto por los derechos humanos en el Sáhara, el Ministerio del Interior Alahuí ejecutaba la expulsión masiva de decenas de cooperantes de confesión evangélica (26 recogía la prensa, aunque ayer martes ya se contabilizaban 52), bajo la acusación de “proselitismo”. Una parte de los expulsados son evangélicos anglosajones, pero entre ellos figuran también un matrimonio venezolano, un brasileño, una pastora coreana acreditada para atender a su comunidad, un sacerdote franciscano y un africano detenido durante el culto del domingo en la iglesia protestante de Marraquech.
La decisión del Ministerio del Interior obliga en la práctica a cerrar el orfanato Village of Hope de Ain Leuh, en la cordillera del Atlas, en el que había 33 niños atendidos por 16 evangélicos, todos ellos expulsados. El centro llevaba diez años funcionando y estaban sometidos a las inspecciones de la Administración. El pastor Jean-Louis Blanc, que preside la Iglesia Protestante en Marruecos autorizada a atender a los extranjeros de esa confesión, se lamentaba por lo sucedido: “Llevaban años trabajando y, de sopetón, sin ningún tipo de diálogo, se da el cerrojazo al orfanato”. Blanc también denunciaba que en Marraquech la policía entró en el templo para practicar detenciones” algo que nunca había hecho y que me parece censurable”.
Su testimonio coincide con otros similares a los que ha tenido acceso Noticias FEREDE. Un cooperante evangélico con varias décadas trabajando para mejorar la calidad de vida de los marroquíes más desfavorecidos, muy conocido y apreciado por sus vecinos, en medio de un barrio conflictivo donde abundan drogadictos, prostitutas y maleantes, espetó al policía que le detenía: “¿Por qué me detienes a mí, que me conoces y sabes que no hago nada malo, en vez de detener a otros que son conocidos malhechores en la zona?”. A lo que el policía, visiblemente avergonzado, respondió: “Lo sé y lo siento de verdad, pero tengo órdenes”. Y le obligó a acompañarle con lo puesto, sin darle tiempo a despedirse de sus seres queridos. Desde Village of Hope dicen que “la razón que nos han dado [para la expulsión], es que los niños abandonados que estaban al cuidado de VoH han sido objeto de proseltismo por nosotros, que estamos tratando de hacerlos cristianos“, y añaden: “esto a pesar del hecho de que nosotros siempre hemos sido abiertos acerca de nuestra fe ante las autoridades y por diez años han permitido que acogiéramos a los niños abandonados por esta sociedad, niños que de otro modo, podrían ser asesinados o colocados en los mega orfanatos del Estado. Oremos para que Dios fortalezca a nuestros hermanos en Marruecos y que este intento de cerrar varias misiones no se lleve a cabo. Oremos por los niños del orfanato que se quedaron sin sus guardianes, que la semilla del evangelio plantada en sus corazones permanezca para siempre.